Caminando en la alegría de Su Predilección

Curso 2014 – 2015

Queridos miembros de la Universidad de Granada:

Sea cual sea el punto del camino en el que nos encontramos, sea cual sea el punto del recorrido en el que está cada uno, el momento de dificultad que atraviesa, el momento de alegría que vive, acogemos esta palabra, con toda su novedad: “Yo estoy con vosotros, todos los días, hasta el fin del mundo”.

Esta ha sido la experiencia que nos ha sorprendido durante estos diez años con vosotros en la Pastoral Universitaria. Por eso es justo traer a la memoria lo que es un hecho. Hemos sido asaltados por Su Presencia en cada instante. Su empeño es nuestra felicidad y por eso ha decidido acompañarnos siempre, nos ha elegido, nos ha preferido en todo momento. Lo que nos ha sucedido no se puede negar. Os invito a vivir en este curso de nuestro décimo aniversario “Caminando en la Alegría de Su predilección”.

Donde necesitamos un milagro, necesitamos un camino. A ninguno de nosotros se nos ahorran aquellas circunstancias que no nos agradan, que no deseamos, que incluso detestamos. Pero en medio de lo que nos acontece, podemos sorprender una Alegría, un sabor distinto por la vida. Una alegría que es fruto de Su predilección. Él ya se encarga de traducir en los más delicados gestos y signos esta elección suya y nos proporciona en cada momento una compañía verdadera hacia nuestro destino.

El valor de tu vida es que has sido preferido como yo. Es un hecho, no tienes que inventártelo. Si yo respiro es porque hay alguien que me sostiene en este instante, que no tiene miedo de mi nada y que quiere que yo exista. En la singular obra de Caravaggio, La vocazione di San Matteo, podemos contemplar esta predilección sin ningún impedimento, sin ninguna condición. La sorpresa de Mateo ante la mirada de Aquel que le llama, que le prefiere y lo ama con todo, sin excluir nada, le hace levantarse de la mesa de los impuestos como respuesta a la provocación: la mirada y la invitación del Maestro. Cristo no tiene miedo de la nada de Mateo, ni de la tuya, ni de la mía. Él sigue fijándose en nosotros siempre.

¡Qué gran descanso para la vida, qué alegría tan verdadera la certeza de sabernos mirados, y elegidos de este modo! Sólo Él puede hacer que brote esta alegría en nuestro corazón. El corazón nos marca el pulso de nuestra existencia y nuestra misión. Y si sabemos mirar bien esto, entonces descubrimos para qué estamos hechos.

Os propongo hacer juntos este camino, recorrer esta nueva senda, que no deja de ser una nueva aventura empapada de esta alegría de reconocer Su predilección. Si es así, no tengo la menor duda que nuestra presencia en las aulas, con nuestros compañeros de clase, en la cafetería o los pasillos de la facultad, podrá convertirse en ocasión de esperanza para algunos, en ocasión de pregunta para muchos.

Termino con estas palabras que retomaremos juntos las veces que sean necesarias, cada vez que nuestra mirada se entristezca o nuestras fuerzas y ánimo parezcan agonizar: “Esta Presencia me hace existir; y se ve porque, cuando falta, cuando vivo sin esta conciencia, yo no soy, no soy yo”. Y digo juntos, porque todos podemos caer en la distracción, porque todos podemos experimentar el cansancio.

Para todos mis mejores deseos al inicio de este nuevo curso académico en la Universidad de Granada.

 

José Antonio Villena García
Delegado Episcopal de la Pastoral Universitaria