Creando espacios de confianza

Curso 2006 – 2007

Queridos jóvenes universitarios:

Queremos que este sea el lema para el curso que comenzamos: “Creando espacios de confianza”. El joven, y por tanto también el universitario, necesita espacios que le permitan vivir en la confianza, espacios donde pueda encontrarse con el mismo y ser el mismo.

La experiencia nos dice que la situación de los jóvenes es muy confusa, por un lado, a causa del aturdimiento que produce la proclamación de valores ideológicamente instrumentalizados y, por otro, a causa de que están perdidos por la inseguridad de su camino.

Esa pérdida en la inseguridad en todos los ámbitos de su vida lleva al joven a vivir en la total desconfianza, con el mismo (en su vida interior), con los demás (en su ambiente) y con Dios (en su vida trascendente).

Necesitamos crear espacios de confianza. Espacios físicos y espacios trascendentales donde el joven pueda sencillamente creer. Espacios donde el joven pueda “creer-con”, “fiarse-con” los demás, para experimentar que no está solo porque pertenece a un pueblo que camina con él, que es la Iglesia.

Y es así como la fe, la confianza en Dios, se muestra como una realidad muy sencilla, tan sencilla que todos podrían acogerla. La fe es una realidad mucho más humana, una sencilla confianza siempre sorprendente, que se asombra de ella misma: sin que tengamos que cumplir condición alguna, Dios nos restablece en su amistad.

Lo que la fe propone es el cambio de la vida. El delito consiste en concebir, proponer y vivir la fe como una premisa que no se mantiene, como una premisa que no afecta a mi vida. “El riesgo es necesario para la libertad”. Tenemos que estar dispuestos a poner en juego nuestra libertad ante la iniciativa de Dios que es siempre gratuita.

Cada uno de nosotros, por tanto debemos posibilitar a los jóvenes, a los compañeros de la facultad, de la cafetería o de la parada del bus, la CONFIANZA. Ser una invitación constante para que también ellos puedan “fiarse”, “vivir su fe” con nosotros. Así debemos saber que el primer espacio de confianza somos cada uno de nosotros.

José Antonio Villena García
Delegado Episcopal de la Pastoral Universitaria